martes, 13 de enero de 2015

Píldora de la luna de los lunes.

 
Píldora de la luna de los lunes.
Cavilaciones, reflexiones e introspecciones.

En 1934, un redactor publicitario neoyorquino dejó un buen empleo en una Agencia de Publicidad para trasladarse a Hollywood ya que deseaba ser guionista.
Nada más llegar remitió una carta a aquellos profesionales que entendió lo podían contratar (directores, productores, directivos de Estudios,…) y obtuvo tres entrevistas, y en una de ellas lo contrató la MGM.

La carta es magnífica, de una redacción maravillosa, y el resultado fue de una eficacia extraordinaria: ¡encontró el trabajo que anhelaba!
Años más tarde, ese guionista, de nombre Robert Pirosh, ganó un Oscar por su trabajo en la película “Fuego en la nieve” y posteriormente también un Globo de Oro.

Disfrutad de esta redacción exquisita:

“Estimado señor:

Me gustan las palabras.
Me gustan las palabras gruesas, mantecosas, como rezumar, bajeza, pegajoso, alcahuete. Me gustan las palabras solemnes, angulosas, chirriantes, como mojigato, cascarrabias, pecuniario, perfunctorio. Me gustan las palabras espurias, contradictorias, como lechiga, liquidación, mundano. Me gustan las palabras corteses con “V”, como vienés, desvelo, verbo, vaivén.
Me gustan las palabras crujientes, quebradizas, chisporreantes, como esquiria, forcejeo, empellón, arisco.
Me gustan las palabras hoscas, rezongonas, ceñudas, como merodear, mohíno, costroso, zafio. Me gustan las palabras del tipo santo cielo, válgame Dios, virgen santísima, como truquillo, refrigerio, finolis, horripilante. Me gustan las palabras elegantes, floridas, como estival, peregrinaje, elíseo, idílico. Me gustan las palabras agusanadas, retorcidas, harinosas, como arrastrarse, lloriquear, chirriar, gotear. Me gustan las palabras  dichosas, risueñas, como remolino, gorgoteo, borboteo y riachuelo.

Como la palabra guionista me gusta más que redactor, he decidido dejar mi empleo en una Agencia de Publicidad en Nueva York y probar suerte en Hollywood, pero antes de dar ese salto he pasado en Europa un año de estudio, contemplación y tonteo.

Acabo de volver y aún me gustan las palabras.

¿Podría intercambiar algunas con usted?

Robert Pirosh
385 Madison Avenue
Habitación 610
Nueva Cork
Eldorado 5-6024


EXTRAORDINARIO!!! Me saltan lágrimas de emoción leyendo esta sensacional carta, porque yo también AMO LAS PALABRAS !
Una vez más se demuestra que la buena publicidad, en este caso Marketing Directo para ser estrictos, y de sí mismo, si está bien hecha… FUNCIONA !!!

Espero que os haya gustado.

Buena semana a todos !!!

Paco Riera.

miércoles, 7 de enero de 2015

Crónica culé desesperada de El Grito de la Lechuza.

 
Sí, lo sé. Es muy prosaico por mi parte.
Pero no puedo evitarlo.
Yo, Lechuza antes que nada, soy culé perdida, total, apasionada y, por supuesto, antimadridista (aunque en esta ocasión cargaré las tintas contra los que han dirigido y dirigen a nuestro amado Barça).

Hoy no encargo a mi cronista Paco Riera que escriba lo que siento, presiento y opino.
No, hoy no.
Hoy escribo directamente yo misma, como Lechuza barcelonista.

Y como culé empedernida pensé en su momento que jamás en toda mi vida y en la de mis hijos y en la de mis nietas y de todos los lechuguinos del mundo mundial tendría que soportar una presidencia peor que la Joan Gaspart y sus directivos.

Y me equivocaba, porque lo peor estaba por venir: Sandro Rosell.

No quiero recapitular y escribir una crónica desesperada de todos los sin aciertos de este Presidente-Conejo, porque se fue del Club corriendo como un conejo asustado y cobarde, pero entre el juicio contra Laporta por ya no sabemos exactamente qué, y que el Barça perdió, el juicio por el fichaje de Neymar y las comisiones que ni dios sabe dónde han ido a parar, y que el Barça perdió, el juicio por los fichajes de niños para la Masía, y que el Barça perdió según sentencia del TAS, los sobresaltos que tiene Messi por el tema de Hacienda, y que el Barça no ha sabido solucionar para mimar un poco al mejor jugador de la historia del fútbol, y por supuesto la sustitución de UNICEF por Qatar en la camiseta del primer equipo, camiseta y marca que nos dieron gloria y prestigio en todo el mundo ya que éramos el primer equipo, y qué equipo además, que en vez de cobrar por ser esponsorizados pagábamos a una ONG por lucir su marca en nuestra vestimenta oficial (la excusa de que debemos recaudar más para ser competitivos no vale en esta ocasión, amigo exPresidente-Conejo).

Tengo mucho más que decir, pero es que no puedo porque temo que mis alas dejen de volar para siempre por la inmensa pena que ese Presidente-Conejo nos está inflingiendo también ahora, con ese Funcionario que ha dejado de sustituto y que conseguirá que perdamos hasta la ilusión por seguir a nuestro Barça, al equipo que es más que un Club a pesar de tener, como en la política, a directivos que ni desearíamos para nuestro peor enemigo.

Leo hoy en la prensa deportiva las declaraciones de un culé tan empedernido como yo, Lechuza de árbol nocturno.
Hablo de Stoichkov, Hristo, que dice textualmente que el Barça va al caos, porque está patas arriba como en la época de Gaspart y con un Presidente-Funcionario que sustituyó al Presidente cagón que se marchó (lo dijo ayer en Onda Cero y en la COPE).

Veremos que nos explica hoy el Funcionario respecto del despido de Zubizarreta y la dimisión de Puyol (y las que están por llegar, como Albert Valentí y Narcís Julià), y sobre todo, a ver qué explica Luis Enrique de su relación con Messi.

Y declaro con absoluta sinceridad lechuza, que si hay que echar a Luis Enrique para que Messi esté contento, pues ECHÉMOSLO YA, porque siempre  antes el mejor jugador del mundo que este asturiano que dice que siempre le ha ido bien (en el Barça B, en el Celta y en la Roma, que lo echaron a los seis meses de tan bien que le iba).

A pesar de Presidentes-Conejo y Presidentes-Funcionario, VISCA EL BARÇA y VISCA CATALUNYA !!!

martes, 6 de enero de 2015

Déjame que te pregunte, amor.


No sé por qué se me ocurre lanzarte esta serie de preguntas, amor, porque conozco las respuestas perfectamente, pero necesito hacerlo no sé tampoco por qué.

Por eso quiero empezar con un ruego: ¡ déjame que te pregunte, amor !

¿Quieres que sea feliz y disfrute de los años en los que no podremos compartir nuestras vidas físicas, aunque no podamos estar juntos, verdad, amor?

¿Quieres que siga mirando los atardeceres que cada día tiñes de rojo y verde y que mis ojos no derramen lágrimas de añoranza para que mis labios dibujen la sonrisa que tú mereces y que yo necesito, verdad, amor?

¿Quieres que contemple los amaneceres con mi alma inundada de la paz que tú me entregaste durante toda una vida y que yo aprendía con envidia de ti, verdad, amor?

¿Quieres que disfrute de los paseos junto al río, en busca de los lagos de la montaña y que me bañe y refresque en las frías aguas del Carol mientras tú me observas divertida y sonriente desde esa nube que te pasea por todos los cielos de las almas buenas, verdad, amor?

¿Quieres que atienda con todo mi ser a esos dos hijos que anidaban en tu vientre y que yo notaba moverse en tu interior con mi oreja pegadita a tu ombligo, mientras tú reías con ese sosiego de madre feliz que a mi me contagiaba una inmensa alegría que no sé si era de padre, de esposo o sólo de hombre enamorado de un vientre embarazado, verdad, amor?

¿Quieres que siga escribiendo los sentimientos que me brotan cuando veo a los ancianos tomar el sol y a las abuelas tricotar para abrigar a sus nietos cuando el frío de los inviernos les acompaña y sus hijas que ya son madres llevan a sus nietos hasta el Colegio, verdad, amor?

¿Quieres que me envuelva en mis ensoñaciones cuando veo a las tórtolas acudir a los comederos de nuestra casa en Enveitg, y a las urracas volar para buscar dónde robar cualquier cosa que brillo despida, y a los mirlos negros picotear por la huerta que acoge tus cenizas para que reposen entre verduras y legumbres que eran tu pasión recogerlas, y a los gorriones macho pelear por la hembra en el alféizar de nuestra ventana de las golfas?

¿Quieres que juegue con mis dos nietas, que cuide de mis dos nueras, que frecuente sus hogares y que las haga reír con las muchas tonterías que soy capaz de inventar sólo para que ellas, mujeres hoy de mi vida, disfruten y sonrían y diviertan sus obligaciones de madres que aman a sus hijas y también a tus hijos, verdad, amor?

¿Quieres que siga ideando y escribiendo cuentos para explicarlos en las guarderías, en las librerías infantiles y en los hospitales y escuelas para que todos los niños acompañados de sus padres descubran que existe la Magia, porque la Magia reside en cada uno de nosotros, y la Magia se crea y se transmite y se contagia para que otros a su vez la contagien, verdad, amor?

¿Quieres que… ?

Podría estar así todo el día, rogando tu permiso que ya sé que está concedido, y no sólo eso si no exigido, pero quiero acabar esta lista que sería interminable con una sola solicitud, a pesar de que conozco sobradamente la respuesta.

¿Me dejas que quiera de nuevo a otra mujer, mi amor?

Todas tus respuestas revolotean alegremente en mis oídos y en mi cabeza y en mi vientre.

Gracias, mi amor.

lunes, 5 de enero de 2015

Mi carta a los Reyes Magos de Oriente.

 
Queridísimos Reyes Magos:

Hace unos años que me perdí un tanto en sinfonías que desentonaban por causas que no voy a explicar de nuevo.
Olvidé escribiros mi Carta a los Reyes Magos por esa causa, lo cual es un tremendo error que anoto en el debe de mi vida.

A los pocos meses de deambular despistado por esta vida conocí a una mujer que me fascinó, pero que era caña y bambú y cimbreaba hasta el desasosiego que era lo que precisamente yo no precisaba. La quiero con locura. La veré y frecuentaré menos porque el viento la pasea por otros derroteros que me resultan ajenos.

Al pasar de los días y las noches, y las maravillosas estaciones del año, conocí otra mujer, sobria, cincelada, recia, enraizada, castellana al fin o de pura cepa que creo dijo el poeta, potente, dura y contraria al abedul porque amista con el roble, aunque puede ser ligera ardilla que roe y rasga la dura nuez por su constancia y tesón.

Esta castellana de la Vieja Castilla tiene un hijo, y es el chaval quien me lleva a este reflexión que es mi Carta a sus Majestades, Reyes de Oriente de Oro, Incienso y Mirra.

Dado que estoy de ángeles en estos días magos, y aún no siendo desde la política alguien a quien no ensalzaría, me apunto a la reflexión de Ángeles González-Sinde cuando cita a nuestros jóvenes y su estado temeroso actual que queda de manifiesto cuando les pides una proyección de sus vidas a diez años vista y no saben qué responder por la inseguridad que parece es la única apuesta y promesa que el futuro les propone.
Cautela y reserva es la respuesta a la cuestión que se les plantea, escondiendo dios sabe dónde la ambición propia de la juventud, y vértigo es el sentimiento que sienten y transmiten cuando piensan en su futuro, contrario a las sensaciones de mi generación en la que los jóvenes decidíamos o pensábamos que gobernábamos lo que queríamos de nuestra vida futura.
Ese vértigo, dice González-Sinde, se lo hemos transmitido nosotros, y no hemos sabido convencerles para que jueguen en sus fantasías con las enormes posibilidades que la vida les ofrece.
Es nuestra forma de gobernar y explicar la vida lo que los hace temerosos y cautelosos ahogando todas las expectativas que a su edad deberían ser fastuosas, imperiales, soñadoras, irrespetuosas y ambiciosas.
Y no, son prudentes, miedosas, apocadas e incluso tenebrosas.

Este es el primero de los dos regalos que en mi Carta les pido a los Reyes de Oriente. Que chavales como el hijo de mi amiga de la ribera del Duero recuperen la sonrisa y la ambición  adolescente, atrevida e insolente que les pertenece y que nosotros les hemos robado con la alevosía y la indignidad del que se atreve a justificarlo todo con la leyenda de que estamos construyendo futuro, cuando en realidad lo que hacemos es destruir la alegría de las aspiraciones de vida de generaciones de jóvenes que merecen decidir lo que quiere hacer con sus vidas.
¡ Que decidan ellos, no nosotros !

El segundo regalo que en mi Carta al Blanco, al Rubio y al Moreno pido es, como escribe Ángeles Caso, que ellos que lo pueden todo porque son Magos (y yo creo en la Magia, ¿verdad, chaval?) es que nos cambien este país.
Reyes de Oriente, acabad con esta clase dirigente indigna de la ciudadanía a la que someten y vejan, que nos gobiernen personas inteligentes, sensibles, cultas, que amen la cultura y el saber, quitadnos de encima a la gentuza que nos ha recortado la sanidad, la educación, la investigación y tantas otras cosas necesarias para que los jóvenes recuperen la ilusión por ser lo que quieran ser cuando sean mayores, pero que tengan ambiciones y no los temores que la irresponsabilidad y los bolsillos insaciables de esos miserables les han sustraído con sus políticas partidistas y clasistas.
Como dice la Caso, Reyes Magos, haced que esto sea una realidad, vosotros que lo podéis todo con vuestra magia, hacedlo, por favor !!!

Por favor, os animo a todos, niños, adolescentes, jóvenes, adultos, mayores, ancianos y viejos, a escribir a los Reyes Magos y que vuestras Cartas estén repletas de deseos de futuro, de confianza en el porvenir que esos jóvenes y adolescentes deben construir para ellos mismos, futuro que debería ser muy diferente a nuestro presente.

Eso es lo que pido en mi Carta a vosotros, Reyes que con vuestra magia todo lo podéis realizar, para que el hijo de mi amiga, y mis nietas, y las de mi hermana, y los nietos de mis amigos, y los descendientes de los que no conozco pero que quiero tenerlos presentes en mis peticiones puedan abandonar el temor y el miedo por el futuro que nosotros no  hemos sido capaces de esbozarles para que ellos lo dibujen según su criterio y su libertad.

Píldora de la luna de los lunes 050115.

 
Píldora de la luna de los lunes.
Cavilaciones, reflexiones e introspecciones.

Vigilia de la festividad de los Reyes Magos.
Aprovechando la fecha os remito la Píldora de la Luna de los lunes en absoluta relación con esa fecha.

Todos solemos escribir nuestra Carta a los Reyes de Oriente (la mía la publicaré hoy mismo en mi Blog) y acostumbramos a pedir bastantes cosas, para nosotros mismos normalmente y también para otros como hermanos, amigas y amigos, conocidos,… tanto materiales (libros, juguetes los chavales, ropa, decoración,…) como inmateriales (felicidad, salud, alegría, bienestar,…), y tal vez olvidamos una máxima maravillosa que todos conocemos pero practicamos menos de los que decimos y deseamos.

La máxima es del gran León Tolstoi.

“Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo”.


Ojalá todos tuviésemos mucho más presente esta forma de contemplar la vida, y sobre todo, si así lo viesen aquellos que disfrutan de la posibilidad de decidir en temas que afectan a los demás (políticos, empresarios, religiosos, patronales, sindicalistas, comerciantes,…) mucho mejor nos iría.

Venga, ahora a redactar y enviar la Carta a los Reyes Magos!!!

Feliz semana!!!

Paco Riera.

domingo, 4 de enero de 2015

La vida me giró la cara.

 
Mal acabó el dos mil ocho y peor empezó el dos mil nueve.

En el mundo mal llamado occidental la crisis económica que se instaló
porque unos cuantos forajidos y bandoleros sin bandera alguna
más que la de la riqueza y el dinero y su egolatría,
y que todavía persisten en la dirección de los hombres y las mujeres
de buena voluntad que no alcanzamos a revolvernos en contra de ellos
por nuestra pusilanimidad que de alguna manera
podría evitar esta actual y larga y prolongada calamidad.

Y con esa lámina social coincidió mi penar personal
y también profesional, que en muchas ocasiones se unen
para dictaminar presentes y futuros de hombres luchadores
por ser bien nacidos de madres que sobresalen por amar y dar.

A finales de noviembre de 2008
mi compañera no resistió más
y su cerebro empezó a diluirse
en el magma de la enfermedad.

El cuatro de enero de 2009
cesaron los dolores de su cabeza de cristal
y su corazón dejó de palpitar,
mientras sus ojos se teñían del gris negruzco y macabro de las perlas
que mueren antes de lucir sus esmaltes de belleza
en cuerpos con grana sangre de mujer espléndida.
Sus pecas del oro del melocotón adquirieron la rugosidad
y dureza del hueso podrido que alimenta gusanos ciegos
de las entrañas y tinieblas de la nada.

Y mi alma se congeló en la angustia de su estertor de horror y soledad.
Adquirió una parálisis que persiste y se muestra en su incapacidad
para mostrar la cercanía que debería y evitar dispersiones de la lejanía.

¡ La vida me giró la cara !

Mi compañera, mujer, esposa, amante, madre
y deseo de mi carne anhelante,
descansa en la mediterránea,
en el huerto de su casa de la montaña,
junto a mis desesperos de sabiduría de la fría soledad,
y en la catalana masía paterna del Maresme donde
los divertimentos de su infancia jugaban con
las libertades de la adolescencia.

Mientras ahora ella hilvana paces y sosiegos
yo me atormento en el dolor de la vida,
¡ porque la vida me duele !,
y en ocasiones me siento tan castigado que me pierdo
y no me sé.

Han pasado seis años desde que se evaporó
su presencia evanescente,
y sigo llorando con el desespero de los peces
que lloran porque la sal del mar irrita sus lacrimales,
y ese es el llanto seco del inválido del corazón.

En los primeros meses mi llanto amistaba con agresiones
físicas a puertas y ventanas y paredes de nuestra casa,
que destrozaban mis manos  y mis nudillos trémulos
de abismales impotencias y de lacerantes herrumbres
enervadas de la histeria incapaz de comprensiones,
y con el paso de los días y los años mis ojos lloran
lágrimas de mármol, de granito y arena de mortero
de la pasión sofocada y ahogada por las grietas
que la falta de humedades generan en el corazón.

Aún así, ahora que serenidades etéreas regresan para cobijarme,
quiero guardar el rictus amargo del desencanto
para intentar buscar y llenar el saco de la esperanza,
y olvidar en un recuerdo lejano que un día…
¡ la vida me giró la cara !

Hay momentos en que mi cansancio es sideral,
se me cae el cuerpo entero deslavazado en compasiones
propias que fomentan la inexistencia de las pasiones
que la vida exige para vivirla con intensidad,
y mi alma se destroza  en llantos secos y estertores
de angustias y miedos que jamás aparecieron en este espíritu
de tormentas que hoy habita este ser en estado de desamparo.

No conocí jamás la ansiedad salvo para gozar de éxitos
y para disfrutar de bonanzas de la sociedad,
y esa dama del vértigo me asoló con estruendosa virulencia
cuando ella me abandonó para disfrutar de la serenidad
que tal vez mi ambición amasó con alguna violencia que ella
ni los que conmigo convivieron merecían porque con esa mujer
algo dejé de mi existencia.

Acompañó su desvanecerse el derrumbe de mi actividad profesional
con la confirmación apoteósica de que los bandidos del dinero
disfrazados de banqueros, de políticos, de aseguradores de riesgos ajenos,
de constructores de ladrillos y cementos de carnes de emigrante,
de Instituciones de coches oficiales con chóferes de gorra de plato
y guantes para esconder manos callosas de trabajos para el poderoso,
de senadores y de diputados que festejan títulos de corruptelas
en aviones y en festejos en salones y burdeles y lupanares,
habían asolado el país y no quedaba dinero más que para sus desmanes.

Y con cincuenta y cuatro años
porque en el cincuenta y cuatro
mi madre me alumbró,
sin trabajo y sin ahorros y sin expectativas ni futuro
y con mucha soledad en torno a mi huérfana figura
pasaron días y noches en las que ni a mi salud atendí,
aún en la seguridad y el convencimiento
de que en su momento sería mi lamento.

Y con el paso de algunos meses mi orfandad aumentó,
¡ la vida me giro de nuevo la cara !
al fallecer el siete del ocho de ese maldito año nueve
la primera de las mujeres de mi vida, mi madre Fina,
mi mamita Fina, la abuelita Fina,
mujer a la que nunca le supo mal ser pequeñita,
porque también lo son las flores
y también lo son las estrellas.

La suerte de los afortunados que siempre me sonrió,
que aparecía y reaparecía en cada ocasión que se la requería,
que ni yo conocía de dónde surgía
pero que sabía que no me fallaría,
me giró la cara y en un desconcierto sublime me sumergió.

Han pasado seis años, muchos días y noches de melancolía,
de tristezas punzantes e hirientes en este alma desabrida
que aspira desde la ingenuidad a alguna alegría furtiva,
y de nuevo los ángeles me visitan y el ángel de Castilla
desde la distancia del calor de mis estancias
con su silencio de prudente interrogancia y respeto
me pregunta, sin saberlo,  cada día,
cada segundo de esta mi nueva vida,

¿ No fuiste tú, amigo querido del alma mía,
quien a la vida le giró la cara?

sábado, 3 de enero de 2015

Tu ombligo y Kundera y yo.


Dice Kundera, el magnífico Kundera, que ya de viejo observa no el pecho de las mujeres, ni tampoco el culo (trasero es más mono), ni tampoco los muslos (que yo adoro en una mujer), sino el ombligo, que es muestra de la intrascendencia y del egocentrismo actual.

¿Será verdad?

Ya sabes que a mi me encanta tu ombligo, y besarlo y jugar con mis dedos con él ya es el no va más y el paraíso aparece como por encanto o arte de magia, expresión que más me gusta.

¿Tendrá razón Kundera?