lunes, 18 de mayo de 2015

Píldora de la luna de los lunes.

 
Píldora de la luna de los lunes.
Cavilaciones, reflexiones e introspecciones.

"Si caminas solo,
irás más rápido;
si caminas acompañado,
llegarás más lejos."

Proverbio chino.

Tú eliges !!!
Y sobre todo, que nadie lo haga por ti. 
Elige tú.

Paco Riera.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Relámpago mental desmantelado XXI y/o Zoología.

 
Hace días que por motivos de desamores no tenía relampagueos cerebrales. Me he dado cuenta hoy, cuando después de lijar los pórticos de una las ventanas de mi casa he ido a uno de mis miradores preferidos, un Bar en Llivia, a consumir una cerveza fresca porque hace estos días en la Cerdanya una calor impropia de las fechas en las que estamos.
Esta mediodía el termómetro marcaba los 36º.

Y mientras degustaba una marca propia de la población, Lybica, que han empezado a comercializar hace algo más de un par de años, y que para ser sincero es mala de solemnidad, he topado en la prensa con las últimas declaraciones del Ministro José Ignacio Wert, y se me ha ocurrido pensar que si yo fuese famoso, que nunca lo seré y suerte que tengo de ello, y me preguntasen por mi opinión sobre ese individuo qué podría decir yo que no fuese algo ofensivo, ordinario, soez o maleducado, y sin pensar más que el tiempo que dura dar un par de tragos de la horrible cerveza me ha salido lo siguiente:

“Mire, señorita periodista (era una mujer la que me preguntaba, digo que yo que mi fantasía obedecerá a la carestía que sufro tras abandonos inesperados), yo aprendí de maestros insignes que sólo se debe opinar de aquello sobre lo que se entiende, y yo de zoología no entiendo ni papa, y menos de la especialidad que trata sobre los primates, así que no manifestaré nada”.

Cuando la periodista me ha dejado en la compañía de la Lybica, le he mirado el culito y me he sentido bastante satisfecho conmigo mismo, para qué negarlo, porque por lo menos creo que he estado ingenioso, permítaseme este pequeño acto de soberbia.

Penitencia.

 
Tenía el alma congelada por una herida
por la muerte de una hembra
que fue compañera y compañía de mi vida.
Hallé de nuevo la estima de mujer divina
pero de nuevo mi alma se apaga y se apena
porque esa hembra me abandona y me lastima.

No puedo ahora escribir mis sentimientos
porque a ella le dije que no deseo
conocer sus pensamientos.
Me equivoqué con mi exigencia,
erré en mi desespero con mi advertencia
porque por ello le concedí alas a su ausencia.

Y ese será mi castigo,
el regreso del dolor prolijo
y por eso mil veces me maldigo
porque ella mi comentario no merecía.
Cargaré con mi pena,
sufriré su ausencia y esa será mi penitencia.

lunes, 11 de mayo de 2015

Crónica sobre la Literatura de El Grito de la Lechuza.


Comenta la escritora Carme Riera, con la que este Cronista se siente cercano por el mismo apellido, que es casualidad porque ni parentesco ni amistad tenemos, aunque sí compartimos muchas ideas y pensamientos, en un artículo, al que se refiere la Lechuza, en “La Vanguardia” de fecha 10 de mayo del año en curso, la casi total desaparición de la Literatura del Plan de Estudios del bachillerato humanístico, reduciendo sus horas lectivas a su más mínima expresión.

Le llama profundamente la atención a la Lechuza el artículo por un lado por su amor por la literatura y por otro porque hace poco me mandó escribir en mi Blog para nadie, porque lo leen cuatro, un artículo sobre precisamente este mismo tema.

Recuerda Carme Riera que desde ya hace unos años la Literatura se estudia en el marco de la asignatura Lengua y Literatura, pero que ni los profesores ni los alumnos le dedican atención porque supone una mínima parte del cómputo de la nota final, y por tanto no merece excesivo esfuerzo porque los estudios en España son, utilizando el argot futbolístico, “resultadistas”, y por si eso fuese poco en las pruebas de selectividad sólo hay una pregunta sobre Literatura (que escribo a posta con mayúscula inicial).

Dice la escritora que aseguraba Azorín que la Historia de la Literatura no es otra cosa que la Historia de la Sensibilidad, algo fundamental y prioritario en ser el ser humano, por lo que carecer de conocimientos sobre Literatura forma exactamente en lo contrario, que es la  insensibilidad, pero que eso a los políticos les importa un bledo (y más a los actuales, añade la rapaz nocturna, empezando por el impresentable Juan Ignacio Wert).

Dice también Carmen Riera, recordando a Quevedo, que enseñando Literatura bajo mínimos (o más bien no enseñándola, añade la Lechuza) impide a los jóvenes dialogar con el pasado y conversar con los difuntos, y eso evita poder contemplar el mundo con otras visiones de las que se nos ofrecen actualmente.
Y de estos diálogos con el pasado y con mis difuntos y de lo mucho que de ello se aprende de la vida y de cómo encarar el futuro este Cronista da buena fe, puedo asegurarlo, y bien lo saben los que bien me conocen.

Finaliza su análisis la articulista recordándonos a todos que aquellos que tienen en su mano luchar por un país más culto y más civilizado, y la Literatura es esencial para ello, y no lo hacen, no tiene perdón de Dios ni de los ciudadanos.

La Lechuga quiere que deje claro en mi condición de su Cronista que ella está con la escritora, y que por tanto, esos que tienen la capacidad de modificar estas situaciones incomprensibles e inaceptables tampoco tienen su perdón de ave, y que su aspiración es que las próximas generaciones de futuros hombres y mujeres ¿insensibles? no olviden quiénes son estos gobernantes y a quiénes y a qué representan, porque la memoria está exactamente para esto.

El Cronista de la Lechuza.
P.D.: Humildemente, yo también me apunto a las tesis de Carme Riera y de la Lechuza.

viernes, 8 de mayo de 2015

23 de abril.

 
Es el día de los enamorados en mi tierra,
el día del libro y de la rosa,
de los dedos entrelazados
y las miradas
de mi alma añorada
en mi desdichada y amada Catalunya.

Le he regalado una rosa roja como su melena
a los ojos verdes y ciegos de mi mujer
que se que desde el cielo me mira adormecida.

¡Y entonces el amor ha volado
como un pájaro enardecido!

Los pétalos de la rosa de su tallo se han desprendido
y han iniciado un vuelo hacia el cielo con un beso mío
en cada uno de sus perfumes,
mientras yo suspiraba al viento
como un niño abandonado,
que la quiero, la quiero, la quiero.

Y en ese momento en el valle
ha reinado un silencio de respeto,
las aves se han posado en las ramas
de las arboledas floridas de la primavera,
los animales su trasiego han detenido,
mientras los charcos de mis ojos
que miraban los suyos de la fotografía vieja
han clamado que la echo de menos
con esa intensidad con la que se espera
cuando se sabe que ella
y su mirada y sus senos
y su vientre de maternidad eterna
ya nunca estarán a mi vera.


(No me he atrevido a publicarlo antes, porque amigas y amigos me dicen que después de más de seis años ya debería haberme rehecho de la muerte de mi amada. Pero yo sigo de ella enamorado y además, mis sentimientos son míos y como me apetece los manifiesto, aunque siempre con el deseo de a nadie molestar. Así que con bastantes días de retraso aquí está lo que el último Sant Jordi escribí para ella, y... para mí).

No hay dos moscas sin tres. (Versión 2)


Antes, cuando la sociedad decía que yo producía, a veces se me ponía una mosca detrás de la oreja.
Y yo sabía que eso era mala señal, que algo no funcionaba, o por lo menos no funcionaba como yo quería.
Ahora que soy improductivo según la misma sociedad eso ya no me pasa, o si me pasa resulta que es al revés, porque las moscas que se me ponen detrás de la oreja son amables y me hacen cosquillitas divertidas con sus alitas transparentes, y eso me gusta, y entonces les lanzo besitos y a veces las moscas se ponen contentas y se suben más arriba de mi oreja y se lanzan en picado hacia mí en un vuelo de tirabuzón que yo se que me lo dedican, y se me ponen en la comisura de mis labios para intentar darme esos besos de los que estoy carente desde que dejé de ser amado.

Alguna vez abro la boca y me como las moscas para que así sean como más mías, y de esa forma el amor, como cuanto te enamoras, lo noto como alitas en el estómago.

No son de mariposa, pero son de las alitas de mis mocas amorosas, negritas y muy cariñosas.

jueves, 7 de mayo de 2015

No hay dos moscas sin tres. (Versión 1)


Una mosca se me ha puesto detrás de la oreja.
Es una actitud habitual es las moscas normales, porque las cojoneras se ponen en otro sitio, como es obvio.
Le he soltado un guantazo tan potente que casi me vuelo la oreja, pero ha sabido esquivarlo como cualquier mosca normal.
Al rato ha vuelto y creo que me ha hecho burletas.
Me he cabreado y le he dicho que es una mosca vulgar y corriente, como millones de moscas que hay en el mundo.
Como parecían no afectarle mis comentarios he intentado ser más punzante e hiriente y le he dicho que una vez hubo un escarabajo normal y corriente y vulgar del que habló Kafka y dejó de ser un escarabajo del montón para ser famoso en el mundo entero.
Y que si me dejaba, como que mi actividad es la publicidad y a veces hasta alguien mira mis anuncios, pues a lo mejor le daba alguna notoriedad y dejaba de ser una mosca anónima.

Se le ha puesto cara mosqueada, y se ha sentido tan mal que se ha quedado paralizada y he aprovechado para chafarla.

En la vida, como en la guerra, un ligero despiste te cuesta muy caro.